En la Península Ibérica tenemos dos especies de ranitas muy singulares, de pequeño tamaño y que guardan mucho parecido entre sí: la ranita meridional (Hyla meridionalis) y la ranita de San Antonio (Hyla molleri). De costumbres arborícolas, gustan de vegetación abundante tipo junqueras, carrizales, retamares, junto a zonas húmedas, para encaramarse.

Ranita meridional (Hyla meridionalis)
Su coloración, aunque variable, suele ser de un verde brillante y muy intenso, que unido a sus hábitos arborícolas, nos recuerdan a las ranitas tropicales.
En ocasiones, sus poblaciones se solapan y pueden presentar dudas de identificación por medio del canto. Ambas especies producen un canto profundo y nasal.
En aquellas zonas de solapamiento existen casos documentados de hibridación, resultando individuos de características morfológicas intermedias, incluido el canto, que poseería características de cadencia y frecuencia de ambas especies.
El comportamiento reproductor de nuestras ranitas es similar. Llegada la época de reproducción, los machos comienzan a llegar a las charcas, pasando el día entre la vegetación cerca de la orilla, para durante la noche acudir al agua, donde comenzará el concierto natural. Los machos forman coros de varios individuos cantores. Primeramente comienza uno a croar, uniéndose poco a poco otros machos hasta formar el coro y se van alternando con pausas y espacios en silencio. Al comienzo de la noche, los coros son menos intensos y de menor duración, con espacios en silencio más prolongados, incrementándose la actividad canora e intensidad de los coros a medida que avanza la noche.

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)
Sus cantos son audibles a más de un kilómetro de distancia en noches en las que las condiciones meteorológicas acompañen.
Ranita meridional: su canto es más profundo que el de Hyla molleri, fruto de un saco vocal más grande y ligeramente mayor en tamaño. Es un «rak-rak-rak» nasal, pausado, emitido aproximadamente en un pulso por segundo. Esta baja pulsación hace que el coro formado por varios machos nos parezca más profundo y mucho más pausado que el de la ranita de San Antonio. Posee un comportamiento curioso, existiendo machos que no cantan y se sitúan en la proximidad de los machos cantores, para acercarse a las hembras que se sienten atraídas por sus cantos.

28/02/2026. P.N.de Monfragüe (Cáceres). En primer plano, dos machos croan; comienza uno, animándose al instante el segundo macho cantor.
Ranita de San Antonio: el canto se basa en un repetitivo y nervioso «rak rak rak» nasal, emitido con un pulso por segundo bastante superior al de Hyla meridionalis, en intervalos muy cortos. También es ligeramente más agudo.

28/03/2023. Comarca de La Moraña (Ávila). Coro de ranita de San Antonio y de fondo, rana común.
* Fotografías: Julen Santa Cristina.
