El eclipse total de sol del pasado día 12 de agosto ha tenido en vilo a muchos naturalistas, desde el punto de vista del comportamiento animal ante tal extraordinario suceso. Yo no iba a ser menos y me puse manos a la obra y aquí expongo lo observado… y escuchado.

Fotografía: José L. Corredera
A medida que la luna se iba interponiendo entre la tierra y el sol, una extraña oscuridad se iba apoderando de nuestros paisajes, creando un misterioso atardecer acompañado de una bajada drástica de la temperatura. Este rápido atardecer pilló a nuestra fauna por sorpresa, que se apresuraba a llegar a sus refugios y dormideros antes de los esperado. Sin embargo, la fauna nocturna algo confundida también, comenzaba su actividad poco tiempo antes de los esperado, al percibir una bajada de la luz y temperatura. Grillos, sapos, murciélagos o aves nocturnas, empezaron sus andanzas en torno a una hora y media antes de lo que hubiera sido normal para ese día.
Ese fugaz anochecer tuvo una duración, según en la franja en que nos encontráramos, de entre 1 y 2 minutos, por lo que los efectos en la fauna no fueron muy acentuados, provocando una confusión momentánea.
Desde mi posición en la que puede contemplar la totalidad del eclipse, minutos antes de que se empezara a percibir oscuridad, estaba observando en torno a un centenar de aviones comunes (Delichon urbicum) que reposaban en unos cables eléctricos como cada atardecer. En cuanto la oscuridad y la bajada de temperatura se hizo patente, desaparecieron. También comenzó un rápido ir y venir de palomas y otras aves urbanas que llegaban del campo hacia la urbe a refugiarse. Ya con la falsa noche encima, ortópteros como grillos empezaron a cantar y alzando la vista, se podían observar murciélagos enanos (Pipistrellus pipstrellus) y murciélagos de gran tamaño como murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum). Tras el paso de la penumbra a la claridad, el estridular de los grillos cayó de inmediato y los murciélagos, confundidos, fueron ocupando de nuevo las grietas y oquedades de las que salieron muy pocos minutos antes.
A continuación os muestro el resultado de una grabación que realicé en el campo con una grabadora autónoma. En el lugar en el que está efectuada dicha grabación, una gran masa de pino piñonero, junto a un bosque de ribera, se dieron las siguientes condiciones:
Inicio del eclipse parcial: 19:35:48 h
Inicio de la totalidad (Ocultación completa): 20:30:30 h
Máximo del eclipse (Punto central): 20:30:58 h
Fin de la totalidad: 20:31:27 h
Aunque la fecha del eclipse no coincide con un momento de gran actividad canora de las aves, sí se aprecia una menor actividad vocal durante los momentos previos y posteriores al eclipse, si lo comparamos con los días anteriores y posteriores, por ejemplo en el chochín (Troglodytes troglodytes), agateador común (Certhia brachydactyla), o el trepador azul (Sitta europaea).
Aproximadamente, dos minutos antes del punto máximo del eclipse (20:29 h.), los ortópteros comenzaron su actividad. En torno a las 20:26 h., las palomas torcaces empezaron a acudir a sus dormideros. El pico de actividad de estridulación de los ortópteros coincide de pleno con el del petirrojo europeo (Erithacus rubecula), lanzando continuamente su característico y seco reclamo, muy audible en los momentos previos al anochecer.
Los cantos de paloma torcaz (Columba palumbus), aunque disminuyeron en número, bien es cierto que algún ejemplar no cesó de cantar durante todo el transcurso del eclipse.
Siguiendo con el análisis de la grabación, ya con una notable penumbra y bajada térmica, en torno a las 20:30 h., el chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus) entra en escena lanzando su reclamo: «ku-ik, ku-ik, ku-ik». Tras 15 segundos de sus primeros reclamos, comienza tímidamente su monótono canto basado en un contínuo ronroneo, durando exactamente su actividad vocal 1 minuto y 6 segundos. Unos últimos reclamos aislados de llamada fueron emitidos (20:34 h.) tres minutos y medio después del comienzo de su actividad.
A la especie que he echado de menos en esta grabación es sin duda al mirlo (Turdus merula). Sus apariciones han sido muy testimoniales, con algún reclamo fino aislado, pero apenas se han dejado notar sus típicos reclamos de excitación presentes en cada atardecer.
Cómo hemos observado y escuchado, tal como se esperaba, el eclipse iba a tener efectos en la actividad de nuestra fauna, aunque debido a la corta duración del mismo, los efectos no han sido demasiado notables. A ello se une que la posición del sol ya era demasiado baja, coincidiendo con el atardecer, por lo que, de por sí, la actividad de la fauna diurna ya se encontraba en sus mínimos.
En el siguiente sonograma, cuya escala superior muestra los minutos pasados desde las 20:00 horas, se aprecia una clara actividad vocal de la fauna, coincidiendo con los momentos más cercanos al punto central del eclipse (20:31 h.)

A continuación vamos a desgranar punto por punto la actividad del sonograma:

Las flechas azules indican los aleteos de las palomas torcaces (Columba palumbus). Las flechas rojas señalan las llamadas del petirrojo (Erithacus rubecula). La flecha amarilla indica la actividad de los ortópteros (grillos). Por último, las flechas verdes indican la actividad del chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus): los trazos más verticales corresponden al reclamo y la última flecha verde señala el primer canto de la especie.

La flecha azul indica el canto lejano de una paloma torcaz (Columba palumbus). Las flechas rojas, llamadas de petirrojo (Erithacus rubecula). La flecha amarilla, actividad de ortópteros (grillos). Las flechas verdes indican el canto, ya más potente y decidido del chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus) y la última flecha verde señala, el último canto que emite. Las flechas negras indican el reclamo lejano de un pico picapinos (Dendrocopos major). Por último, la flecha blanca señala el reclamo de un mirlo (Turdus merula).
A continuación, podéis escuchar dos minutos de audio correspondiente al momento entre las 20:31 y 20:33 horas, coincidiendo con segundos antes del momento de máxima ocultación del eclipse y los momentos posteriores. El audio corresponde con los sonogramas antes descritos. Recomiendo la escucha con auriculares 🎧.

Buen trabajo Javier. Una información muy curiosa y científica del efecto del eclipse sobre la fauna.
Saludos!! 👏👏👏😉🙌
¡Gracias, como siempre, por tu atención y comentarios, Daniel! Un abrazo, amigo.
Maravilloso documento Javier. Con la llamada corta y tan cercana del chotacabras europeo se me ha puesto la piel de gallina. Enhorabuena. Y que gusto da ver por aquí a otro de los frikis del sonido de naturaleza como es Daniel Sol
¡Muchas gracias Antonio por tus palabras! Daniel es muy buen tipo, sin duda.
Yo también estuve grabando desde el sur de España (Almería) y noté que aumentó bastante el sonido de los grillos. En cuanto a las aves, lo único destacable fue que las gallinas se fueron a dormir antes de tiempo; por lo demás, todo siguió normal sin grandes variaciones, ya que no tuvimos un 100 % de eclipse.
Claro, había gran diferencia entre la oscuridad de las zonas afectadas por el 100% y por las que no. De todos modos, al año que viene prueba con el eclipse de agosto, que será de mayor duración y a unas horas en las cuales se notará mucho más el comportamiento de la fauna. ¡Saludos!
So cool, what a great idea!
Hearing *Caprimulgus europaeus* is a real give away that the birds do indeed react to the eclipse!
At what time did the sun set that day?
Thanks Ulf for your comment. That day the sun set at 9:20 pm. Regards!